Cargo

Cargo 1

Título Original: Cargo.
Género(s): Ficción especulativa, Survival-Horror.
Director: Ben Howling, Yolanda Ramke.
Emisión: 2017.
Duración: 144 minutos.
Extras:

Cuando empezó la pandemia puse en mi lista de películas para ver algunas de temática apocalíptica, varias de ellas las reseñé entre abril y mayo del año pasado, pero por alguna razón empecé a postergar Cargo. Ahora, casi un año después (estoy escribiendo esta reseña en febrero) por fin me decidí a verla y resulta ser que de hecho ya la había visto, pero nunca supe cómo se llamaba, simplemente, mientras pasaban algunas escenas empecé a recordar que eso ya lo había yo visto, así que cuando lo tuve claro, poco antes de la mitad de la película, recordé cómo terminaba.

Para mí fortuna, el recordar que ya había visto el filme no me afectó en nada, de hecho muchas parte no las había visto, aquella ocasión que la vi no fue completa y no había visto el inicio, aunque sí me emocionaba que llegará a ese final que tanto recordaba para constar que en efecto era el mismo filme y terminaba así, lo cual fue prácticamente como yo lo recordaba.

Cargo 5

La calidad del filme es buena, sin nada en extremo apantallante ni efectos abrumadores, pues la historia se enfoca más que nada en la parte emocional, al mostrarnos la lucha de un padre por salvar a su hija. Algo que me recordó mucho a Maggie, una de esas películas que vi al inicio de la pandemia. En cuanto a la parte musical me pareció bueno y agradable, lo mismo con los escenarios australianos que no suelen tan ser comunes de verse en pantalla.

La historia inicia con una familia, padre madre y la hija aún bebé. La pareja navega por un rio de Australia tratando de evitar a los infectados de una pandemia para la que no hay cura ni tratamiento. La enfermedad convierte a las personas en zombis, aunque tarda unas 48 horas en hacerlo. Como una vez infectado no hay nada que se pueda hacer, el gobierno australiano ha repartido kits de emergencia con algunas instrucciones y medicamentos, así como un reloj con cronómetro que indica el tiempo que le queda al enfermo antes de convertirse y un dispositivo similar a una aguja que se inserta en el cerebro para que la persona cause su propia muerte.

Cargo 2

Esa parte del kit parece muy insignificante, pero creo que es un toque genial y muy significativo, pues por un lado nos deja ver lo imposible que fue para las autoridades controlar la enfermedad al grado de mejor dispensar kits para que las personas infectadas se suiciden y también nos la da idea de cuánto ha durado dicha pandemia para que llegaran a ese extremo.

Como era de esperarse uno de los dos personajes se infecta, en este caso la madre, quien infecta a su esposo antes de que el la mate. Con el tiempo en contra el padre tiene menos de 48 horas para encontrar a personas confiables con quien dejar a su hija, para ello deberá recorrer el inhóspito desierto australiano al tiempo que evita a los zombis y se esconde de aquellas personas a quienes el apocalipsis les ha hecho sacar los peor de sí mismas.

Cargo 6

Es obvio que hay algunos clichés como los del tipo que se volvió un sádico por la pandemia y mata zombis y es más peligroso que ellos, pero fuera de eso es refrescante ver un panorama distinto a la clásica ciudad estadounidense plagada de hordas de muertos vivientes. Ver al protagonista caminar bajo a implacable sol de Australia entre matorrales y ríos donde ya de por sí hay animales súper peligrosos y ahora demás infectados deseosos de carne logra mantenerte en suspenso. Y me agrada que los zombis son tratados más como enfermos que como monstruos, ya que dependiendo el estado de la enfermedad podría no ser tan peligrosos.

La parte importante es la relación padre-hija, la cual resulta ser un lazo muy fuerte al grado de lograr mucha emotividad al ver al protagonista (quien por cierto es interpretado por Martin Freeman, quien diera vida a Bilbo en la saga de El Hobbit) luchar con toda sus fuerzas por encontrar un lugar seguro para su hija antes de convertirse en un zombi. Personalmente creo que esa dupla de padre protector e hija en peligro es grandiosa y un buen combo para películas de este estilo, no por nada varios filmes nos han mostrado lo mismo en los últimos años, como la ya mencionada Maggie.

Cargo 3

Además de lo dramático que se pone la historia al ver a ese padre luchar con todas sus fuerzas por mantenerse humano mientras lleva a su hija a un lugar seguro, el mostrar, aunque fuese de manera somera, parte de la cultura de las tribus originarias de Australia también es novedoso, ya que de todos los pueblos indígenas creo que es de los menos retratados por el séptimo arte. Esa mística australiana, esos páramos rojizos y ese amor de padre que aun sabiendo que le queda poco tiempo de vida no se da por vencido hacen de la obra algo muy disfrutable.

También cabe destacar que no se la ponen fácil a protagonista, pues tiene que pasar por varios posibles hogares adoptivos donde dejar a su hija, ya que algunos no son una buena opción a largo plazo, otros son más peligrosos aún y algunos de plano no tienen esperanza. Como película apocalíptica de virus zombi cumple muy bien, se enfoca en el drama familiar desde una perspectiva emocional y cruda que no apela a un sentimentalismo barato, sino a uno realmente nato que en verdad es muy emotivo, además de que las peculiaridades del escenario le dan ese toque exótico y refrescante que hacen del filme una buena opción para ver si son fans del género y buscan algo diferente a las típicas películas plagadas de acción o zombis mutantes súper peligrosos donde sólo importan sobrevivir y los sentimiento son algo que pasa a ser secundario.

Cargo 8

Epidemia

Título Original: Outbreak.
Género(s): Ficción Especulativa.
Director: Wolfgang Petersen.
Emisión: 1995.
Duración: 127 minutos.
Extras:

La humanidad desde sus orígenes ha enfrentado numerosas enfermedades que en más de una ocasión han puesto la sobrevivencia de la humanidad al borde de la extinción. La Peste Negra, la Fiebre Española o la Gripe Aviar han sido algunas de las pandemias que han sesgado miles de vidas en muy poco tiempo. Ante un enemigo invisible del que sólo advertimos su presencia cuando ya es demasiado tarde y nos ha infectado, la prevención es la única forma de evitar ese tipo de catástrofes, pero cuando los medios de contención fallan las enfermedades se extienden como el fuego.

Esta ha sido la premisa de muchas obras de Ficción Especulativa, en la que se muestra qué pasaría si un nuevo, mortal y altamente contagioso virus amenazara a la humanidad. En la década de los 90, cuando las películas sobre Zombis no eran tan populares como lo son ahora, el miedo a un virus mortal era a virus reales, y las películas mostrabas enfermedades que no te convertían en un muerto viviente, sino en un convaleciente que esperaba en cama mientras el virus licuaba sus órganos internos, algo más aterrador que el deseo de carne humana puesto que es una posibilidad real que ya ha pasado muchas veces.

La historia se basa en el libro The Hot Zone: A Terrifiying True Story de Richard Preston, quien nos narra los eventos acontecidos en la región central de África en la década de los 80 debido a los virus causantes de fiebres hemorrágicas. La película retoma algunos de estos elementos y crea un virus llamado Motaba, que es una mezcla del Ébola y el Marburgo. El Motaba es un virus con 100% de mortalidad que aparece en una aldea de Zaire en 1967. Billy Ford (Morgan Freeman) es el médico militar que descubre el virus, para evitar que se propague el ejército de Estados Unidos bombardea el lugar incinerando todo agente contaminante.

Años más tarde, Sam Daniels (Dustin Hoffman) es enviado a Zaire para investigar una epidemia, al llegar toda la aldea ha muerto. El virus es algo que nadie había visto, es 100% letal a las 24 de adquirirlo pero no es aéreo. Al parecer podría tratarse del Motaba descubierto en los años sesenta. Creyendo que la enfermedad está contenida, el ejército no emprende más acciones, pero dado que es una zoonosis (enfermedad transmitida de animales a humanos) el contrabando de un pequeño mono lleva la enfermedad hasta América.

La enfermedad empieza a dispersarse rápidamente por Estados Unidos, matando a cada uno de sus huéspedes. En poco tiempo llega a un pequeño pueblo en California, donde infecta a gran parte de la población en tan sólo unas horas, al analizar el virus descubren que es muy parecido al Motaba de Zaire, pero es una cepa diferente; el virus ha mutado y ahora es aéreo. Al descubrir el brote, Sam y su equipo intentan encontrar una cura, pero los altos mandos militares tratan de impedirlo y optan por destruir el pueblo, al parecer quieren erradicar la nueva sepa y quedarse con el virus original para usarlo como arma biológica.

Sam y su equipo harán todo lo posible por encontrar una cura y tratar de evitar que los militares destruyan el pueblo entero. Al final vemos un desenlace típico de las películas gringas donde un militar hace un acto heroico aún en contra de las órdenes de sus superiores. Y aunque el final es la parte más débil del filme, no le resta calidad al resto de la obra.

Esta es una de esas películas que me traumaron de chico. Recuerdo después de ver algunos fragmentos (no recuerdo haberla visto nunca completa en ese tiempo) le tuve un terror brutal a esas enfermedades de fiebres hemorrágicas, sobre todo al Ébola, que de hecho fue conocido a nivel internacional y temido a raíz de este tipo de películas. El Ébola para mí era la enfermedad más horrenda que pudiera existir, porque hacía que te desangraras por dentro y no había cura, era una sentencia de muerte. Las obras de ficción sobre este tema también ayudaron a que muchos niños de los 90 creyéramos que África era un continente peligroso debido a que albergaba muchas enfermedades tropicales mortales. Y si bien en parte es cierto, tampoco es que tengamos que vivir aterrados al respecto. En mi opinión, Epidemia es para el Ébola lo que Tiburón (1975) es para los escualos.

Una cosa que sí debemos admitir es que es una película realmente aterradora en el sentido de que aborda un tema real, lo que acurre en esa película no es ficción, es ficticio sí, pero no es ficción porque es algo que ha ocurrido y volverá a ocurrir. En lo que va del siglo hemos tenido tres epidemias graves, la Gripe Aviar (SARS) entre 2004 y 2006, la influenza AH1N1 en 2009 y el más reciente brote de Ébola en 2014, entre otras de menor impacto mediático. Y además del tema, la forma en que se introduce a los virus al principio de la película da mucho miedo, sobre todo si te da curiosidad y empiezas a buscar información sobre enfermedades como la fiebre de Lassa o el virus Hanta.

Algo de lo que me percaté ahora que vi la película de nuevo es en la cantidad de personalidades que actúan en el filme, algunos de los cuales eran muy jóvenes y aún no tenían la fama que actualmente poseen. Morgan Freeman y Dustin Hoffman son muy conocidos por todos los cinéfilos, a Renne Russo los más jóvenes la ubicarán como la madre de Thor es las películas de Marvel, a Kevin Spacey como Frank Underwood en House of Cards, a Cuba Gooding Jr. en su icónico papel de Carl Brashear en Hombres de Honor (2000) a Donald Sutherland como el Presidente Snow en Los Juegos del Hambre y a Patrick Dempsey como Derek Shepherd en Grey’s Anatomy. Un excelente cast que ayudó mucho a elevar el nivel de la película en general.

A mí en lo personal estas películas sí me asustan mucho y en la década de 1990 eran las que más miedo me daban porque trataban de algo real, pues a diferencia de un virus Z las fiebres hemorrágicas son algo que podría desatar una pandemia mortal el cualquier momento. La película es buena, entretenida, genera el suspenso adecuado y aunque el final es el típico acto patriótico de un héroe y que la producción tiene un par de errores creo que es un referente de su propio género y un clásico del cine de enfermedades.