Game of Thrones. Primera temporada vs libro

 

Juego de Tronos 1

Por ahí del 2010 me enteré, gracias al podcast de La Biblioteca de Trantor, de la existencia de una saga de Fantasía Épica a la altura de la famosa obra de Tolkien. Felix, locutor del podcast, hablaba de Canción de Hielo y Fuego, escrita por George R. R. Martín. Entre las cosas que mencionaba de ella estaba el rumor de que sería adaptada a la televisión por parte de HBO, al poco tiempo se estrenó Juego de Tronos, que rápidamente ganó adeptos entre el público. Yo tomé la decisión de no ver la serie antes de leer los libros, pues no quería que mi imaginación se viera determinada por la fisonomía de los actores que le darían vida a cada personaje, como me había pasado con Los Juegos del Hambre.

Pasaron los años y fue hasta este mes que me animé por fin a ver la primera temporada, a pesar de que sólo he leído el primer libro. Me rehusaba a hacerlo por no querer contaminar la imagen que yo mismo me había generado de los personajes, pero los constantes e inevitables spoilers me hicieron decidir verla, eso y el hecho de que no tengo dinero como para comprar los robustos libros que integran la saga literaria.

Juego de Tronos 3

La calidad narrativa de Martin me atrapó y en menos de un mes leí las casi 800 páginas que integran el primer libro. La descripción de algunos eventos resulta tan poética que te sumerge en la atmósfera, así esté relatando eventos tan insignificantes como cuando Bran escala por los techos y paredes del palacio o acciones más fuertes como cuando Daenerys y Khal Drogo intiman por primera vez. La mencion de los detalles es muy rica y en eso se queda muy, pero muy, corta la serie de televisión. Sabemos que el énfasis que los escritores ponen para describir escenarios lo hacen con la intención de ponernos en contexto, el problema es que la impresión que te deja como espectador ver los mismos elementos como meros fondos en el escenario es insignificante si la comparamos con lo que te hace sentir el imaginarlos.

El problema que tiene la novela, al menos al principio, es que la cantidad de personajes, lugares y situaciones son abrumadoras, al principio no entiendes qué es lo que pasa, quién es quién y en dónde están, mucho menos el porqué. En eso sí es mucho mejor la serie, pues al menos a mí me costó unas 200 páginas empezar a identificar de qué personajes hablaba el escritor, y de hecho muchas cosas que yo creía haber entendido de cierta manera resultaron ser diferentes cuando vi la serie, y no por una mala adaptación, sino por mi propia confusión causada por la gran cantidad de personajes y lugares. Leer una Novela Río tiene estas dificultades, pero una vez que comprendemos cómo se van entrelazando las historias es fácil ver el trasfondo general; aunque claro, siempre es más fácil entender qué es lo que pasa cuando al nombre le ponemos una cara.

Juego de Tronos 2

En cuestión narrativa la serie de televisión se queda muy corta, pero sin duda es mucho más digerible que el libro, sobre todo por la complejidad que este alcanza dada la gran cantidad de situaciones que toman lugar al mismo tiempo. No obstante, hay muchas escenas que están en extremo simplificadas y si no han leído los libros resultarán menos importantes de lo que son. Cuando Arya se pierde en los laberintos del castillo en Desembarco del Rey y se topa con los cráneos de los dragones es una de las escenas que más me gustaron en el libro, pero es extremadamente cutre en la serie.

La serie me gustó mucho y de hecho entendí cosas que no me habían quedado claras en la novela. Es una gran adaptación pero le falta ese toque poético e intenso que logra Martin en sus libros, aunque por otro lado creo que leer el libro y ver la serie, en ese orden, complementa perfectamente la historia, pues los sucesos del libro te permitirán entender mejor el contexto de muchas cosas, mientras que la simplificación de la serie de ayudará a comprender aquellos que no te hubiesen quedado claros. No soy un experto pues sólo he visto la primera temporada y leído el primer libro, así que estoy bastante atrasado del ritmo actual de la saga, pero me parece que si vas a consumir uno deberías forzosamente consumir el otro.

Juego de Tronos 4

Anuncios

Los tres pilares de la Fantasía

No digo que estos tres escritores sean los mejores ni los primeros ni los más grandes, pero muchos lectores y amantes de la fantasía por todo el mundo los han puesto en un pedestal muy alto, por encima del resto de autores. Tolkien, Le Guin y Martin pueden ser considerados como los autores clásicos de la Fantasía literaria o al menos como los indispensables que todos los amantes del género deberían leer, así como para cualquiera que desee iniciarse en este mundo de la magia, los caballeros y los dragones. Tres autores por leer, tres mundos por descubrir y cientos de aventuras por experimentar es lo que espera a todo aquel que decida darse un tiempo para conocer las que yo considero son las tres sagas clásicas dentro de la Alta Fantasía.

Tolkien

El primero de ellos incluso ha recibido el mote de “el padre de la Alta Fantasía”, me refiero a John Ronald Reuel Tolkien, mejor conocido como J. R. R. Tolkien. Tolkien nació el 3 de enero de 1892 en Bournemouth, hoy Sudáfrica, estudió Lingüística Inglesa y participó en la Primera Guerra Mundial luego de la cual empezó a escribir sus primeros relatos que más tarde derivaría en El Hobbit y El Señor de los Anillos. La grandeza de Tolkien y su Tierra Media radican en la minuciosa creación de un mundo fantástico lleno de novedosas criaturas, un complejo y solido trasfondo que daba coherencia y solides tanto a los personajes como a los eventos, y los lenguajes inventados que hacían más creíble la existencia de ese mundo. Con la llegada de Tolkien la brecha que separaría a la Fantasía de la Alta Fantasía inició su construcción.

Tokien

Le Guin

Si Tolkien es el padre de la Alta Fantasía, nuestro segundo personaje bien podría ser la madre de esta. Nacida un 21 de octubre de 1929 en Berkeley, California, hija de un antropólogo y una escritora, Úrsula Kroeber Le Guin, o simplemente Úrsula K. Le Guin, lo tenía todo para convertirse en uno de los máximos referentes dentro de la literatura fantástica y de la Ciencia Ficción. Úrsula tiene dos sagas importantes, la saga de Ekumen, de Ciencia Ficción, y Terramar, de Fantasía. Sus textos se caracterizan por ahondar en el aspecto social de las civilizaciones ficticias que protagonizan sus historias lo que conlleva críticas y reflexiones muy dura sobre nuestra propia sociedad.

Le Guin

Martin

El último de estos tres personajes es el escritor de moda, tanto en el ámbito literario como en el televisivo. Nacido el 20 de septiembre de 1948 en Bayonne, Nueva Jersey, George Raymon Richard Martin o G. R. R. Martin es hoy por hoy el más reconocido escritor de Fantasía Épica. Su saga Canción de Hielo y Fuego no sólo ha refrescado el género, sino que ha denotado la formidable capacidad que tiene este autor para crear una obra por demás titánica, tanto en su calidad literaria como en la cantidad de elementos que contienen sus novelas, que si bien no son tan fantasiosas como las de Tolkien, reflejan la cruda y violenta realidad de la condición humana cuando está en juego el poder.

Martin