Hentai

El Hentai (変態) es el género dentro de la animación japonesa que se enfoca en temas netamente sexuales. Las historias generalmente no contiene argumentos complicados ni diálogos rebuscados, simplemente se aboca a crear las condiciones necesarias para que los personajes tengan sexo. La música y el diseño de personajes suelen ser simples, pero la calidad de animación debe destacar lo suficiente para llamar la atención del espectador.

El Hentai maneja todos formatos clásicos de la pornografía occidental (swinger, creampie, bdsm, pov, gonzo, threasome, incesto, entre otros), pero también presenta los temas clásicos de oriente (lolicon, bondage, tentáculos). Algunas personas clasifican al Yaoi y al Yuri (con sus respectivos subgéneros) como una derivación del Hentai, sin embargo, tienen características muy específicas que les permiten ser considerados aparte.

Stringendo & Accelerendo: Ultimatum Sera (Hideki Araki, 2008)

A diferencia del porno real, el Hentai permite explotar la sexualidad más allá de las limitaciones físicas, pues escenas como los creampie desde el interior del útero son muy recurrentes en la animación y muy difíciles de observar en la pornografía. Esta posibilidad permita satisfaces las fantasías sexuales más extremas de los espectadores sin preocuparse por las dificultades que tales prácticas tendrían en la vida real, no sin generar algo de controversia, claro. Aquí podemos encontrar mujeres con pechos enormes, niñas menores de edad y hombres con capacidades eyaculatorias inconcebibles.

En éste tipo de series no encontramos censura alguna, salvo la que impone el gobierno nipón. La trama no suele destacar mucho y toda la historia está llena de clichés y estereotipos que forzarán a un desenlace sexual. En lo personal creo que son muy pocas las series que en verdad valen la pena, la mayoría presentan historias tan pobres que se vuelven aburridas y uno opta por adelantar esas escenas, mientras que otras se enfoca en un simple y burdo encuentro sexual al más puro estilo gonzo, que dista de ser verdaderamente excitante a falta de un buen argumento.