Apartheid en Ciencia Ficción

Yohance

La frase “cameo latino” la usé por primera vez en la reseña de Batalla los Ángeles para referirme a la participación de personajes de origen latinoamericano en obras de Ciencia Ficción pero en papeles menores que los relegaban a simples personajes secundarios con poca trascendencia. Un cameo se define como la aparición breve de un personaje famoso en una película donde no tiene un papel, y eso mismo ha pasado con los latinoamericanos, los asiáticos y los africanos en las obras de este género.

Si bien hay obras de Ciencia Ficción en todos los continentes, la que permea en cines y librerías de todo el mundo es la Ciencia Ficción anglosajona, donde los blancos, principalmente Estados Unidos, gracias a Hollywood, son los protagonistas de las aventuras, relegando al resto de países a un papel secundario o inexistente. Los primeros que empezaron a tener cierta relevancia en este tipo de obras, sobre todo en películas, fueron los afroamericanos, cuya importancia era tan mínima que por eso nació el cliché de que “el negro muere primero”. No obstante, con el paso del tiempo la comunidad afroamericana empezó a ganar más espacios dentro de la cerrada sociedad anglosajona y el racismo fue sediento al punto de que personajes negros sean ya comunes en el cine de Ciencia Ficción, claro siempre y cuando estén nacionalizados como estadounidenses. Los latinos, los asiáticos y los africanos seguían sin existir en este tipo de obras.

Yohance 2

Latinoamérica hacía su propia Ciencia Ficción con una gran influencia social y revolucionaria, enfocada en problemas de cuestión social y no tanto tecnológicos, mientras que Asia tenía su propio mercado y producción que poco a poco empezó a invadir el mercado occidental y a formar parte de la cultura pop. Sin embargo, los latinos seguían sin existir en las grandes producciones hollydoodenses y ni qué decir de los africanos. Pero la realidad de los emigrantes centroamericanos terminó por ejercer tanta presión en la sociedad estadounidense que los productores y directores empezaron a aceptar la presencia de los latinos en su país y empezaron a darles un lugar en sus películas, pero como simples personajes secundarios o incidentales, como si de un simple cameo se tratase. No obstante, ya están allí.

Para la Ciencia Ficción no existen otros países, rara vez se menciona qué pasó en otros lugares cuando ocurren eventos de índole mundial, a lo mucho se menciona algo en un simple diálogo que casi nadie alcanzó en escuchar. Afortunadamente eso ha empezado a cambiar, y no sólo el que los latinos tengan lugar en la Ciencia Ficción gringa, sino el hecho de que otros países, razas y culturas tengan cabida en la Ciencia Ficción en general. Los latinos tampoco toman en cuenta a otras sociedades. Debido a la gran migración de mexicanos y centroamericanos a Estados Unidos actualmente resulta casi imposible ver una película de este género y no ver a algún connacional entre la multitud.

Paul Louise-Julie
Paul Louise-Julie

Pero África sigue segregada del resto. Dentro del campo de estudios de la antropología, conocer a alguien no especializado en Mesoamérica es raro y todavía más raro conocer a alguien dedicado a Estudios de Asía y África; eso mismo pasa en la Ciencia Ficción. Estados Unidos y Europa tienen el protagonismo, Japón, China e India tienen sus propios mercados y poco a poco van llegando a otros continentes, Latinoamérica produce muy poco y generalmente con influencia propia apartándose del resto, pero ¿alguien conoce alguna producción de Ciencia Ficción Africana?

Hace algunos días me enteré de que el artista Paul Louise-Julie se encuentra trabajando en la producción de Yohance, un Space Opera influenciado por Star Wars con una estética que nos remite a los pueblos africanos. Conocer la historia de África resulta muy interesante, pero tratar de observarla desde el papel que dicho continente ha jugado en las obras de Ciencia Ficción lo es aún más. Me parece que ha llegado el momento no sólo de incluir a los demás países en nuestras historias, sino de aventurarnos a tomar inspiración en culturas ajenas; la Ciencia Ficción con gringos o la fantasía con europeos debe ser cosa del pasado, ¿qué les parecería ver o leer Ciencia Ficción ambientada en África (más allá de District 9) o fantasía épica que toma lugar en Medio Oriente?